Argumentos en imágenes: Guión Técnico y Story

Hace 4 años 0 2

Como anunciamos cuando hablamos de sinopsis, argumento y guión, vamos a dedicar esta entrada a las dos principales maneras de convertir el argumento en guión, ya que, recordemos, una cosa es lo que sucede en tu historia (argumento) y otra cómo lo cuentas (guión). Por tanto, toca hablar del guión técnico y, en especial, del story. Herramientas tan poderosas y necesarias que resulta imprescindible hablar sobre su función y modo de empleo para despejar cualquier duda al respecto.

 

El guión técnico

El guión técnico es un texto en el que se especifica la cantidad de viñetas que hay por página, lo que sucede, desde qué plano lo vemos y el texto de cada una de ellas.

Pero será mejor explicarlo con un ejemplo:

Página 1

Viñeta 1: Vemos un plano general del exterior de la casa del protagonista. Hace un día soleado.

Viñeta 2: Plano general de la cocina. Vemos a Alex desayunando una tostada mientras lee un libro. Claire se encuentra en el otro extremo de la barra americana desayunando también en silencio mientras lee un periódico y vemos a Phil llegar desde el fondo.

Phil: ¿Habéis visto pasar a un ladrón por aquí? Creo que se ha llevado vuestras cuerdas vocales. ¿Qué hacéis tan concentradas?

Etc.

El guión técnico es especialmente útil cuando se trabaja en equipo. Puede ser el primer acercamiento a cómo se va a contar la historia para el dibujante, y es una gran herramienta para el guionista.

Sin embargo, ya comentamos que hay tantos sistemas de trabajo como autores. Por ejemplo, puede que un guionista no quiera (y el formato se lo permita) especificar qué cantidad de viñetas hay en cada página, encargándose así únicamente del timing de la historia, cediéndole así la división por páginas al dibujante.

Es más, cuando guionista y dibujante son la misma persona, es bastante habitual que el autor pase del argumento a realizar directamente el story.

El Story

En cualquier caso, una vez dispongamos del argumento de nuestra historia y/o del guión técnico, tendremos que pasarlo a imágenes. Pero antes de lanzarnos a dibujar las páginas definitivas realizaremos un story.

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¿Quiere decir todo esto que el story tiene un mayor peso en la creación de cómic que el guión técnico? Lógicamente, si. Recordemos que nos encontramos en un medio en el que queremos transmitir una historia en páginas y viñetas. Por lo tanto, lo más importante es cómo la percibirá el lector en este formato.

Aún así, e incluso si el guionista se ve capaz de realizar un story que pasarle al dibujante, sigue siendo recomendable la escritura de un guión técnico. De esta manera, lo que el dibujante no pueda descifrar en los storys del guionista lo podrá hacer a través de su guión técnico, que es un formato más idóneo para incluir descripción de detalles e incluso enlaces a material de referencia (fotos, vídeos…)

Aunque, en teoría, primero se escribe el guión técnico y luego se pasa a story, no es nada raro que un guionista realice primero el story, lo comparta y debata con el dibujante y, una vez se hayan puesto de acuerdo, el guionista redacte el guión técnico para que el dibujante pueda consultarlo y tener a mano información adicional, así como los textos más o menos definitivos.

¿Por qué hablamos de textos “más o menos» definitivos en lugar de textos «definitivos”? Se supone que ya tenemos el argumento de nuestra historia, sabemos exactamente lo que sucede en ella y con el story ya sabemos cómo lo vamos a contar, ¿verdad? Así debería de ser, pero afortunadamente el arte de narrar no es una ciencia exacta. Y aquí es donde el story nos brinda su mayor fortaleza: el margen de maniobra.

 

Ensayo y error

Como podéis comprobar en las imágenes que acompañan a esta entrada, el nivel de detalle del story es mucho menor que el de una página final. Si bien es cierto que dibujar el story es algo bastante rápido, también lo es que la mayor parte del tiempo que se invierte en su realización se dedica a idear la composición de página, la elección de planos y la redacción de los textos.

Y es que, como mencionaba más arriba, lo que importa en el cómic/manga es cómo queda la narración una vez convertida en páginas y viñetas. Por eso mismo, por mucho que tengamos un guión técnico y unos textos distribuidos en viñetas pensados de antemano, no será hasta que lo pasemos a story que podamos comprobar si todo ello funciona o no. Es posible que un texto acabe siendo demasiado largo para el tamaño de la viñeta en el que está colocado y optemos por reescribirlo para abreviarlo. O que haya que acortar un texto por el diseño de viñeta y que, ante la imposibilidad de hacerlo porque es necesario en su totalidad, optemos por ponerlo en dos viñetas en lugar de en una, etc. Todos estos cambios afectarán al resto de la página y puede que incluso a las páginas siguientes.

Por suerte, para eso está el story. Si trabajamos a partir de un guión técnico, podemos experimentar la ejecución de nuestra narración y resolver imprevistos con los que no habíamos contado. En el caso de pasar el argumento directamente al story, el story servirá para decidir qué planos emplear, qué ritmo narrativo usar y cuáles serán los textos definitivos (aunque, en realidad, un guionista sigue revisando su obra en busca de fallos y correcciones hasta el último momento posible ¡Mejor eso a encontrarse sorpresas con el cómic publicado!).

Por último, pero no menos importante, un buen story sirve además para vender vuestra obra, que al fin y al cabo es el objetivo. Cuando trates con un editor que va a invertir tiempo y dinero en publicar tu obra y a arriesgar el nombre de su editorial en su publicación, necesitará conocer TODO el contenido de la misma antes de decidirse a publicarla. Dibujar la obra entera antes de presentarla a una editorial es una locura (además de una pérdida de tiempo si al final no se publica). Por lo que, acompañado de unas cuantas páginas de muestra totalmente acabadas, el story es el que le permitirá al editor leer el proyecto como la obra que pretende llegar a ser, valorarla y decidirse sobre su publicación.

Realizad un buen story que sea entendible y que sirva para valorar vuestra futura obra. ¡Vuestra creatividad lo merece!.

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Toni Kudo

Apasionado del arte de narrar en viñetas. Dibujante, guionista y editor. Hacer llegar buenas historias y que los lectores disfruten de ellas ha sido desde siempre mi modus vivendi.

2 comentarios

  1. Miguel Claro

    5 años ago

    Gran entrada como siempre! Yo lo que estoy haciendo con mi proyecto fue primero que nada hacerme un argumento para mi mismo donde poder entender todo lo que ocurre en la historia y que no queden vacíos argumentales, lo que he echo es separar ese argumento en unos 9 bloques de 20 paginas lo cual equivaldrían a unas 180 páginas (Que es más o menos el formato que vosotros hacéis) para mantener un buen ritmo en la historia y una vez he separado cada bloque escribo en acciones lo que ocurrirá más o menos en cada uno de ellos. Cuando cabe de dividir los bloques y poner sus acciones mi siguiente paso fue (y que todavía en este momento estoy haciendo) es conseguir explicar en cada pagina que ocurre y gracias a eso ir montando las viñetas. Yo no se si al ser el propio autor el que hace la parte narrativa y artística hace falta hacer un guión técnico. si fuera un equipo de dos personas imagino que si sería obligatorio hacer un guión técnico. No se que opinas vosotros, espero que sigáis así y muchas gracias por responder a mis dudas ^^

    Responder
    • Toni Kudo

      5 años ago

      Hola Miguel.

      Tu sistema de trabajo es uno de tantos y tan válido como cualquier otro. Recordemos que hay tantos sistemas de trabajo como autores y que, a última hora, lo importante es un cómodo desarrollo y un buen resultado.

      Cuando se trabaja en solitario, podríamos decir que «todo vale», porque no necesitamos darnos explicaciones de lo que nosotros mismos pretendemos hacer, pero si estamos trabajando en un proyecto a largo plazo es recomendable estar trabajando con un sistema claro que nos permita recordar qué era lo que pretendíamos hacer en tal página o tal otra. No querremos que al retomar un proyecto al cabo de unos meses no recordemos qué significa ese garabato que hicimos en el story y que ahora nos parece indescifrable, por ejemplo. Por lo que la redacción de un guión técnico podría ser útil en casos como ese, incluso trabajando en solitario.

      Trabajando en equipo, como se menciona en la entrada, si que es una herramienta muy recomendable y prácticamente obligatoria, ya que puede resolverle varias dudas al dibujante y agilizar el trabajo.

      ¡Saludos!

      Responder

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